¿Qué problema estás viendo en tu sistema de riego?
Selecciona la situación que más se parece a lo que observas en campo. No necesitas conocer la causa; comienza por describir el síntoma.
¿Qué está pasando?
Un mismo síntoma puede tener diferentes causas. Identificar correctamente lo que ocurre nos permite saber qué información técnica debemos revisar primero.
Tengo baja presión
Los aspersores trabajan mal, el agua pierde fuerza o los emisores del final reciben menos presión.
Revisar baja presión →El riego es disparejo
Algunas zonas reciben más agua que otras o el cultivo presenta diferencias claras de humedad.
Analizar uniformidad →Tengo fugas
Hay pérdidas de agua en tuberías, conexiones, válvulas o puntos específicos del sistema.
Revisar fugas →Emisores tapados
Goteros, microaspersores o boquillas entregan menos caudal o dejan de funcionar.
Revisar obstrucciones →¿Riego demasiado o muy poco?
Revisa cultivo, suelo, frecuencia, duración y condiciones recientes antes de modificar el riego.
Revisar cuánto regar →¿Mi bomba es suficiente?
Revisa caudal, presión, potencia, altura de bombeo y condiciones reales de operación.
Revisar mi bomba →Consumo demasiada energía
La bomba trabaja muchas horas o el costo energético parece alto respecto al agua realmente aplicada.
Analizar consumo →Mi problema es otro
Describe lo que observas aunque no conozcas el término técnico ni la posible causa.
Contarnos el problema →Antes de recomendar una solución
Dependiendo del problema puede ser necesario conocer algunos datos básicos del sistema. No te preocupes si no los tienes todos; comparte únicamente la información disponible.
¿No identificaste tu problema?
Cuéntanos qué observas. No necesitas hacer un diagnóstico antes de escribirnos. Una buena solución comienza entendiendo correctamente el problema.
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